miércoles, 19 de julio de 2017

Baby Driver (2017)




Todavía tenemos que pasar por todas las canciones que contengan Baby. No puedo esperar el día que estemos solo nosotros, la música y la carretera.

Edgar Wright es uno de los grandes ídolos del mundo friki. Su carrera está llena de grandes películas que se han convertido en obras de culto para sus seguidores. Como ejemplo tenemos su magnífica trilogía del Cornetto o su adaptación del cómic de Scott Pilgrim. Ahora ha vuelto a la gran pantalla en su primer film rodado en Estados Unidos, que amenaza con ser la película del verano.

Baby Driver nació hace 20 años. Su embrión era una simple canción y un video que la acompañaba sobre un conductor disfrutando de la música. Poco a poco fue expandiéndose la idea para acabar siendo toda una película de coches, persecuciones y música. Y además, Wright ha podido contar con un reparto que ni soñaba en el momento que se le ocurrió todo.

lunes, 17 de julio de 2017

American Gods (Primera temporada, 2017)




“The only thing that scares me is being forgotten. I can survive most things, but not that.”

Voy a ser claro desde el primer momento. Como con cualquier adaptación de un medio a otro, hay dos maneras de analizar esta serie: por sí misma, o en relación al libro de Neil Gaiman que adapta. Si lo que buscáis es el primer análisis, probablemente os decepcione esta reseña, porque siendo American Gods probablemente mi novela favorita (si es que puedo escoger solo una), por necesidad he de tomar el segundo camino. Brevemente puedo apuntar que la serie es magnífica, pero no me puedo quedar ahí, y al desarrollar eso tengo necesariamente que hablar del libro (intentaré que sin spoilers).

Como carta de presentación, creo buena idea ver el tráiler y enfrentarte a la serie sin leer más al respecto, pero para quien quisiere ir virgen, el resumen: Shadow Moon (Ricky Whittle) sale de prisión tras cumplir varios años de condena y pasa a trabajar como guardaespaldas/chico de los recados del misterioso Señor Wednesday (Ian McShane). No sabe muy bien dónde se ha metido, pero poco a poco se dará cuenta (muchísimo más tarde que el espectador) de que está en el epicentro de una batalla sin cuartel entre las fuerzas más poderosas que rigen (y son regidas por) los designios del ser humano.

viernes, 14 de julio de 2017

Spider-Man: Homecoming (2017)




“- I was just trying to be like you!
- And I wanted you to be better.”

Spiderman es uno de esos héroes que han venido dando tumbos entre distintos reinicios desde hace años. Como uno de los personajes más populares (si no el que más) de la casa de las ideas, no es de extrañar que protagonizara unas cuantas series animadas, una serie de acción real y dos películas desde los 70, antes de aterrizar, en 2002, en la gran pantalla de mano de Sam Raimi en medio de la gran ola superheroica que comenzó en los 90.

Ese primer Spider-Man de Tobey Maguire se desarrollaría en tres películas, y tan solo cinco años después de la última, en 2012, Sony volvería a iniciar una saga esta vez de la mano de Marc Webb, con Andrew Garfield como protagonista. Cabe decir, con todo, que a pesar de esos tumbos, el personaje siempre tuvo más suerte que, por ejemplo, los 4 Fantásticos o incluso los Hulk de Eric Bana y Edward Norton: tan solo The Amazing Spider-Man 2 tuvo críticas generalmente negativas y las otras cuatro, en general, con sus más y sus menos, son películas más consistentes (de la de Electro no opino por no haberla visto, pero a Adri le pareció aceptable).

Pero mientras tanto, el MCU se encontraba en pleno apogeo, a punto de comenzar su Fase 2, y la presencia de Spider-Man era clave para desarrollarlo. Así que tras mucho tira y afloja entre Sony y Marvel, los derechos del personaje dejaron de tenerle condenado al ostracismo: Tom Holland encarnó a un jovencísimo (como debe ser, en realidad) Spider-Man en Capitán América: Civil War, en lo que para muchos fue de lo mejor de la película, y sin duda uno de sus grandes reclamos.

jueves, 13 de julio de 2017

El bueno, el feo y el malo (1966)




“¿Sabes que tu cara se parece a la de uno que vale 2.000 dólares?
- Sí, pero tú no te pareces al que los va a cobrar.”

Y cerramos esa trilogía que inspiró con poca sutileza la creación del protagonista de La torre oscura de Stephen King con la que es considerada por muchos la mejor película de la saga, el mayor exponente del spaghetti western y, según Tarantino, el gran logro de la historia del cine: El bueno, el feo y el malo.

Digo que es así considerada por muchos (es la mejor valorada por el público en Rotten Tomatoes, y la crítica solo tiene 1 punto por encima la primera entrega), pero no por mí; es más, para mí es, sin muchas dudas, la más floja de las tres.

Si habéis empezado a leer este párrafo en lugar de dispararme a bocajarro bajo el Sol de mediodía asumo que os puede la curiosidad por saber a qué se debe mi opinión. Vaya por delante una cosa: me parece una gran película. Cuando digo que es la más floja de las tres lo único que estoy diciendo es que creo que está sobrevalorada en comparación con sus predecesoras, lo que no cambia que sea un western fantástico y un magnífico exponente del género. Sobre eso que no queden dudas.

La cuestión es que, como apuntaba en la reseña anterior, vuelven aquí Clint Eastwood (como el Hombre sin Nombre, aquí apodado “Rubio” o “El Bueno”) y Lee Van Cleef (aquí Sentencia, “el Malo), a los que se une Eli Wallach (Tuco, “el Feo”): los tres son pistoleros abocados a la búsqueda de un botín de oro escondido que chocan entre sí mientras la Guerra Civil estadounidense tiene lugar a su alrededor.

miércoles, 12 de julio de 2017

La muerte tenía un precio (1965)


“Cuando acabe la música, recoge el revólver, y dispara si puedes… Inténtalo.”

Es tan socorrido el dicho “segundas partes nunca fueron buenas” como numerosos los ejemplos que lo desmienten por completo. Desde El Padrino II hasta El Imperio contraataca, hay decenas de ejemplos de películas míticas que se vieron perfectamente igualadas, cuando no mejoradas, por su secuela. Ese es, exactamente, el caso de La muerte tenía un precio, segunda cinta de la Trilogía del Dólar que comencé a reseñar el otro día.

Leone, Eastwood y Morricone vuelven a reunirse en una entrega en la que el Hombre sin Nombre (aquí apodado “el Manco”) se nos presenta como un cazarrecompensas que le sigue la pista a un bandido conocido como “el Indio” (Gian Maria Volonté) con una jugosa recompensa en su cabeza. No es el único que va tras él, sin embargo, pues el coronel Douglas Mortimer (Lee Van Cleef) también está interesado en cobrarse esa panoja, con lo que ambos se deciden a colaborar.

martes, 11 de julio de 2017

Por un puñado de dólares (1964)


“Si alguien armado con un revólver se enfrenta con quien lleva un rifle, el que tiene el revólver es hombre muerto”

No es un género que reseñemos en exceso por aquí, pero si tenemos que buscar un paralelismo comercial con lo que hoy supone el cine de superhéroes, ese papel lo ocuparía en un marco clásico, sin duda, el western.

Dominado ampliamente por las producciones estadounidenses y figuras como el tándem John Ford / John Wayne, entre los años 50 y 70, y especialmente en la década de los 60, hubo un auge de las producciones europeas, caracterizadas por un tono más sucio y seco, y con su propio tándem heroico: Sergio Leone y Clint Eastwood son el alma de ese spaghetti western a que puso banda sonora el magnífico Ennio Morricone.

Por un puñado de dólares es la cinta que abre la Trilogía del Dólar, sin duda la saga más reconocible del subgénero, e incluso del western en general. La trama es casi insultante por tópica y simple, más aun sabiendo que es una adaptación no oficial del Yojimbo de Kurosawa (que se querelló contra ella, de hecho): un pistolero sin nombre (Clint Eastwood) llega a un pueblo asediado por el conflicto entre dos bandas de familias rivales, los Baxter y los Rojo. Y, con el único afán de ganar dinero, y una nobleza de intenciones que se ocupa de ocultar bajo esa fachada, el pistolero mantendrá vivo el conflicto a base de bien.

lunes, 10 de julio de 2017

Colossal (2017)


Cuando me echaste de casa me dijiste que estaba fuera de control. Pues bien, ahora estoy más descontrolada que nunca.

Nacho Vigalondo es uno de esos nuevos rostros del cine español que más se ha hecho de notar en los últimos años. Todo esto lo ha conseguido partiendo desde abajo y con un cine independiente y muy particular que vemos poco en España. Así ha conseguido hacerse un nombre y convertirse con el paso de las películas en un hombre mediático tanto en redes sociales como ya en medios. El resultado es dirigir producciones internacionales con grandes nombres del negocio como Anne Hathaway.

El resultado es su última película: Colossal. Es una mezcla de un drama personal e íntimo con monstruos atacando Seúl. Una propuesta de la que no se puede negar su originalidad, que sea interesante y que llame la atención. Pero también presenta ciertos problemas que hacen que la película no termine de ser totalmente redonda.