ATENCIÓN: EL SIGUIENTE ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS DE LA PELÍCULA DRAGÓN BALL Z: LA RESURRECCIÓN DE FREEZER Y DE DIVERSOS CAPÍTULOS DE DRAGON BALL SUPER. LEER BAJO PROPIA RESPONSABILIDAD.
Dragon Ball Super es una mierda. Me gustaría intentar decirlo con palabras algo más sutiles, pero ya han pasado casi ocho meses desde su estreno, tiene más de 30 capítulos a sus espaldas y la broma ya no nos parece tan graciosa. Yo, desde luego, no tengo ni la más remota idea de por qué sigo visionándome los nuevos episodios una semana sí y otra también. Quizás porque tengo la curiosidad de observar cómo pueden caer aún más bajo. Sí, debe ser eso. Necesito un psicólogo.
En este trecho de 12 capítulos (todo transcurre a una velocidad 4 veces superior a sus predecesoras) se aborda la historia de la resurrección de uno de los villanos más icónicos del universo Dragon Ball: el tiranísimo Freezer, quien, por cosas de la vida y de las leyes de la incoherencia más absoluta, vuelve del infierno gracias a que unos soldados perdidos en el espacio y nostálgicos de su amo, deciden, because patata, traerlo de vuelta gracias a las Bolas de Dragón que se encuentran en la Tierra. ¿Que por qué han tardado tanto, decís? Esperad, que ahora viene lo bueno...

