¡Desde
el corazón del infierno yo te apuñalo!
Empezamos
fuerte la crítica. Pocas frases en la historia del cine han sido tan
contundentes como el ejemplo que tenemos aquí. Estamos posiblemente
en el momento más épico de toda la saga de Star Trek. El villano,
uno de los peores a los que se ha enfrentado la tripulación del
Enterprise, realiza su ataque final sobre el capitán Kirk totalmente
rabioso y consumido por la necesidad de venganza.
Pero
pongamos un poco de contexto. Vayamos a 1982, cuando salió la
segunda entrega de la saga. La primera no había fracasado pero había
llegado tarde - diez años tarde - y su espíritu estaba quizá un
poco pasado de moda para una época marcada por Vietnam. Había que
darle un giro de tuerca y ser más agresivos sin perder la esencia.

