Mostrando entradas con la etiqueta Stanley Kubrick. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Stanley Kubrick. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de enero de 2017

La Guerra Fría a través del cine (V): Campamentos de verano en el Infierno



Hasta este momento hemos recogido las películas de acción basadas en la venganza, con un tono rayano en lo propagandístico y conducidas por un protagonista masculino de gran presencia física. Sin embargo, la celebración de la violencia y del mundo militar también encontró vías más sutiles para su expresión en dos películas clave: Oficial y Caballero (Taylor Hackford, 1982) y Top Gun (Tony Scott, 1986). 

Los niveles de testosterona y la violencia quedan ligeramente rebajados para dar prioridad a un elemento casi impensable en las películas que hemos descrito anteriormente: el romance. Si bien Rambo II incluye una historia amorosa, ésta no adquiere la misma transversalidad en el relato que en estas dos películas. Aquí el romance es un recurso narrativo que ayuda a seducir a un espectador que puede constatar las virtudes del ejército. 

miércoles, 23 de noviembre de 2016

La Guerra Fría a través del cine (I): del Telón de Acero, la paranoia y el Apocalipsis nuclear


Tenemos dos botones: lanzar cohete, y lanzar técnico. 

El mayor T.J. 'King' Kong a lomos de una bomba nuclear. Robert de Niro y Christopher Walken jugando a la ruleta rusa. La moto con cohetes de Chuck Norris. Marlene Dietricht actuando en un cabaret del Berlín de posguerra. El horror de Kurtz. La chupa de cuero de Maverick. Nikita über alles. Si existe un medio que haya sido capaz de captar el sentir del siglo XX, sería el cine. 

Pensad en un mundo dividido en dos. Un mundo en el que pulsar determinado botón equivale a la destrucción mutua asegurada, y aun así, los dos bloques mantienen una carrera armamentística sin parangón en la historia de la humanidad. Una época de espías, caza de brujas movimientos en la sombra, sospechas, paranoia y Coca Cola. 

Bienvenidos, pues, al primer capítulo de un especial dedicado al cine producido en Estados Unidos durante la Guerra Fría, en el que abarcaremos desde la caída del Telón de Acero hasta la Crisis de los Misiles de Cuba (más o menos). Próximas entregas recogerán la Guerra de Vietnam o el cine de acción de los 80. Aprovecho para dar las gracias a Jorge y al resto de locos presentes en este blog por la confianza depositada en mí. Comencemos. 

jueves, 21 de agosto de 2014

2001: una odisea del espacio (1968)


“Dave… Sé que usted y Frank estaban planeando desconectarme, y me temo que eso es algo que no puedo permitir que suceda”

Últimamente me he encontrado con varias personas que me decían no haber visto (o no ser conscientes de haber visto) ninguna película de Kubrick, y me pedían recomendaciones. Habitualmente mi respuesta era la misma: “casi todo lo que hizo merece la pena. Empieza por cualquier cosa, excepto por 2001”. Y no deja de tener gracia, porque esa fue la primera cinta de Kubrick que yo vi, siendo todavía un chaval, y a día de hoy sigue siendo mi película favorita del director (y la que me convirtió en fan acérrimo suyo y de Clarke).

Creo, sin embargo, que es algo totalmente justificado. Personalmente, creo que 2001: una odisea del espacio es la obra maestra de Kubrick. Es posible que no sea la más pulida en sus apartados (eso quedaría para Senderos de gloria, probablemente), la más grandiosa (punto para Espartaco, y los problemas míticos que tuvo), la más entretenida (Teléfono rojo: volamos hacia Moscú), la más ambiciosa en lo técnico (Barry Lyndon) o la más emblemática/recurrente en la cultura popular (La naranja mecánica, El resplandor, La chaqueta metálica). No, probablemente no es nada de eso, pero tiene algo que la eleva por encima de las demás: su fuerza simbólica. Su magia. Eso que la hace ser historia del séptimo arte, de manera indiscutible, y la hace brillar con luz propia por encima de las demás.

lunes, 3 de marzo de 2014

Senderos de gloria (1957)



“Enhorabuena, coronel, sus hombres han muerto realmente bien.”

Kubrick es uno de los mayores genios de la historia del cine. Creo que no habrá alguien que lo niegue. Yo, que he tenido mis más y mis menos con él (ya sabéis cuán poquísimo me gustó su póstuma Eyes Wide Shut), lo tengo en mi top 5 de directores de forma creo que irrebatible, y son muchos los que le consideran uno de los mejores directores del celuloide. ¿Por qué? Por películas como esta.

Senderos de gloria es Kubrick en toda su magnitud. Es una cinta que destila buen hacer de cine a cada plano. Es una película potente, impactante, que se desarrolla con una fuerza increíble y que tiene un trasfondo maravilloso. Que destaca en todos sus aspectos y que no flojea en ningún momento. Es la película que todos desearíamos hacer.

viernes, 3 de agosto de 2012

Eyes Wide Shut (1999)


—Tenemos que hacer algo con urgencia.
—¿El qué?
—Follar


Antes de comenzar con la crítica de hoy, quería comentaros un par de cosas. En primer lugar, habréis visto que hay cambios en el diseño del blog: ahora, en portada, tan solo se ve el comienzo de las entradas, y para verlas completas hay que pinchar en el título o en el botón “Más información” (quería que pusiera “Seguir leyendo”, pero para ello tengo que modificar código fuente de la página… sigo investigando cómo hacerlo). Este cambio, que también hemos hecho en Rockrítico, busca ni más ni menos que una mayor rapidez a la hora de cargar la página, cosa que mucha gente agradecerá (bueno, no nos engañemos, “mucho” es decir algo… Esta mañana me ha dado por revisar estadísticas y desde febrero tenemos la astronómica cifra de 818 visitantes, más o menos lo que conseguimos en Rockrítico cada tres semanas).