“Ojalá te hubiera conocido antes de estar muertos”
A
veces (a menudo, de hecho), para realizar una gran película basta con tres
simples cosas: un buen director, unas buenas actuaciones a los mandos, y una
historia interesante o bien contada (o ambas).
Lo
primero es algo innegable cuando vemos que la cinta la firma Rob Reiner, un
hombre que no logro entender cómo solo tiene una nominación a los Oscar después
de haber dirigido This is Spinal Tap!,
La princesa prometida, Algunos hombres buenos, Misery y Cuando Harry encontró a Sally, entre otras (al menos los Globos de
oro han sido algo más justos con él, y aunque no ha ganado ninguno, ha logrado
nueve nominaciones).
