sábado, 27 de septiembre de 2014

Cómo entrenar a tu dragón (2010)


"La mayoría de los sitios tienen ratones o mosquitos... nosotros tenemos dragones."


DreamWorks Animation, en su pugna eterna con Pixar, nos ha brindado grandes títulos. Hormiga Z, Ratónpolis, Spirit: el corcel indomable, Wallace y Gromit, Chicken Run, las sagas de Shrek, Madagascar o Kung Fu Panda... Todas ellas películas de una gran calidad, pero sin el carisma suficiente para dejar una huella tan honda como la que Cómo entrenar a tu dragón y su recién estrenada secuela nos han legado. Porque la saga que inició su andadura en 2010 y que ya prepara una tercera parte para 2016 es pepino máximo en toda su expresión.

La ya ex-compañía de Spielberg, con Dean DeBlois y su equipo a la cabeza, ha conseguido crear un mundo completamente nuevo y en continua expansión, capaz de crear historias de enormes y espectaculares proporciones, sin renunciar a un humor sobresaliente y con un apartado técnico de auténtico escándalo. Y eso, por citar una pequeña parte del conjunto...

martes, 23 de septiembre de 2014

La gran familia española (2013)



¡Me cago en la puta! ¿Quién iba a pensar que España iba a llegar a la final del Mundial?”

Cada día me harta más el cine español. Ya estoy cansado de que me tomen el pelo con agresivas campañas de publicidad orquestadas por los medios de comunicación que PRODUCEN estas películas, sentarme a ver esa hiper maravilla y te encuentras con una bazofia similar a la de la otra vez que te engañaron. Me he negado a ver El Niño por esto mismo, porque ya no me fio ni un pelo y mira que tanto Luis Tosar como Daniel Monzón me encandilaron en Celda 211, gran excepción en nuestro cine patrio. 

El argumento es el siguiente: una familia de cinco hermanos y un padre asiste a la boda del benjamín. En este bodorrio todos tienen que arreglar los múltiples problemas que arrastran y además a estos genios se les ocurrió preparar la boda el mismo día del partido que marcará a toda una generación. Nadie se lo esperaba, o eso dicen. Claro, nadie se esperaba que la campeona de Europa, y el considerado ya antes del campeonato como el rival a batir, llégase a la final, pero hay que pensar que es publicidad gratis para una película que hubiera pasado desapercibida para el gran público sino fuese por ese detalle.

martes, 16 de septiembre de 2014

Las aventuras de Tadeo Jones (2012)


"Ya sabes cómo funciona: un pasito p'alante, un pasito p'atrás...
-¿Es de Albert Einstein, no?
-No, es de Ricky Martin, pero viene al pelo."



En España, empiezo a sospechar que además de conformistas somos, con perdón, un tanto idiotas. Y no lo digo por el público que gasta religiosamente su dinero cada semana para buscar un producto cinematográfico que le agrade, no. Lo digo por la prensa, los medios audiovisuales y hasta los programas especializados en cine, los cuales, en medio de una vorágine de orgullo sin paliativos, ensalzaron Las aventuras de Tadeo Jones al considerarla una proeza animada, algo digno de elogio y de reconocimiento en el panorama cinematográfico español.

¿Quiero decir con esto que la cinta que nos ocupa es el horror personificado? Para nada. Es inocente, a ratos entretenida y con una animación correcta, pero nada más. Aquí, programas como Todo Cine (de la extinta LaSexta 3) y todos los medios habidos y por haber entrevistaban, con la cabeza muy alta, a Enrique Gato, Michelle Jenner y demás artistas que aportaron su granito de arena al proyecto. Juan Magan no cuenta, eh.


domingo, 14 de septiembre de 2014

La casa de mi vida (2001)



“- Todos tenemos que morir algún día. Yo solo estoy en primera línea.
- ¡Pero me mentiste! Así que todo esto… He pasado aquí el verano solo por ti. Eres un egoísta, joder. Me has tenido aquí para conseguir que me cayeras bien.
- No, Sam. No intentaba conseguir caerte bien. Intentaba conseguir que me quisieras.
- Pues felicidades: te has salido con la tuya, cabrón.”

La verdad es que mi única intención a la hora de ver esta película era descubrir por qué Hayden Christensen fue nominado a un Globo de Oro por este papel. Quiero decir, le he visto en Star Wars y es bastante terrible Anakin. En Jumpers se defiende, pero no es que sea maravilloso. Y en Aprendiz de caballero daba vergüenza ajena. Pero en los tres casos es bastante culpa de unos personajes horriblemente construidos, así que después de que el Crítico de la Nostalgia me lo defendiera como un gran actor, decidí darle la oportunidad.

La historia de la cinta es otro de esos dramones que tan bien suelen funcionar y tanto me gustan. Kevin Kline hace de un tipo llamado George, un arquitecto que odiaba a su padre al que despiden después de veinte años, y que se vuelve puto loco y destroza la mitad de su oficina. Se larga y de pronto cae en redondo al suelo: tiene cáncer. Vaya por Dios.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Los hombres que miraban fijamente a las cabras (2009)



“ –El teniente coronel Django ha usado los fondos reservados al proyecto para pagar prostitutas.
–¡Eso es mentira!
–Y para comprar drogas para él y sus hombres.
–¡Eso…! Bueno, ¡lo de las putas sí que es una sucia mentira!”

Volví a ver esta cinta el otro día, e inmediatamente me embarqué en una odisea de críticas, discusiones y análisis, en los que mucha gente demostraba odiarla bastante. Yo soy de los que no, como es obvio por el tipo de película ante la que no encontramos.

Valga decir, para empezar que Los hombres que miraban fijamente a las cabras no es un peliculón. Se puede considerar una película decente, sin más. Tiene cosas maravillosas y otras no tanto, y en general deja la sensación de que podía haber sido mejor. Pero tiene algo especial.

La historia se abre diciendo que “en lo que vais a ver hay más cosas ciertas de las que podríais imaginar”. Y es algo que no es impostura: la cinta está inspirada/basada/qué se yo en un libro que indagaba en las investigaciones del ejército de EE.UU. en los años 70 para utilizar elementos de la cultura New Age y lo paranormal en aplicaciones militares. Muy bizarro todo.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Hijos de los hombres (2006)



“A medida que desaparecía el sonido de las risas en los parques, la desesperación crecía. Es muy raro el silencio de un mundo sin voces de niños”

En estos momentos, Alfonso Cuarón es uno de los hijos predilectos de Hollywood. Es una persona que después de triunfos en el cine de su país natal, y una entrada en la meca del cine que si bien fue con paso firme, tampoco fue demasiado sonada, sorprendió dirigiendo proyectos de enorme importancia como la mejor película de la saga Harry Potter (El prisionero de Azkaban, por supuesto), la que hoy os traigo y, por supuesto, la reciente y aclamadísima Gravity (que como tantas otras obras que ganan el Oscar y se ven encumbradas hasta el hastío, no me molestaré en ver hasta que pase un tiempo).

La cinta que hoy nos ocupa se encuentra en el ecuador de sus grandes producciones (de las más conocidas por el público, al menos), y se basa en una novela de P. D. James que fue un fiasco, pero cuya adaptación cinematográfica recibió críticas bastante buenas. Y, curiosamente, una nominación al Oscar a Mejor Guión Adaptado, entre otras.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Juego de espías (2001)



“—Por el amor de Dios, no se… no se puede intercambiar a esa gente como cromos de béisbol, ¡no es un puto juego!
—Oh, sí que lo es, eso es exactamente, y ningún juego de niños. Es un juego totalmente distinto. Es un juego serio, peligroso, en el que no puedes perder”

Nunca he ocultado mi predilección por el menor de los hermanos Scott. Puede que fuera un director bastante temático, que lo que en Ridley es (era) genialidad en él fuera simple buen hacer, y que su probablemente mejor película fuera la peor de Tarantino, pero siempre tuvo algo que me gustó. Además, hizo mi cinta de submarinos favorita, así que, qué demonios, justifico el cariño que le tengo.

Ese cariño, sin embargo, no me impide ver que, efectivamente, sin ser malo es un director que podría dar más de sí. Algo más de interés en las historias, algo más de factura… cumple, pero no sorprende. Eso es lo que le ocurre, por desgracia, en Juego de espías.

La trama nos presenta a Nathan Muir, un agente de la CIA en su último día de trabajo en el que, casualmente, todo se tuerce: Tom Bishop, un joven agente al que él entrenó y básicamente enseñó todo lo que sabe, es capturado en una operación para liberar a un preso de una cárcel china, de la que sus superiores no sabían nada. Se inicia una carrera contrarreloj por salvar a Bishop, que será ejecutado a la mañana siguiente y que consiste en, básicamente, tener a Muir dos horas contando sus peripecias con Bishop a lo largo de los años.


sábado, 6 de septiembre de 2014

Ahora o nunca (2007)



“Ojalá te hubiera conocido antes de estar muertos”

A veces (a menudo, de hecho), para realizar una gran película basta con tres simples cosas: un buen director, unas buenas actuaciones a los mandos, y una historia interesante o bien contada (o ambas).

Lo primero es algo innegable cuando vemos que la cinta la firma Rob Reiner, un hombre que no logro entender cómo solo tiene una nominación a los Oscar después de haber dirigido This is Spinal Tap!, La princesa prometida, Algunos hombres buenos, Misery y Cuando Harry encontró a Sally, entre otras (al menos los Globos de oro han sido algo más justos con él, y aunque no ha ganado ninguno, ha logrado nueve nominaciones).

jueves, 4 de septiembre de 2014

El origen del planeta de los simios (2011)



“- ¡Quítame las zarpas de encima, sucio mono!
- ¡¡¡NOOOOOOO!!!”

El planeta de los simios es una de las sagas más míticas del cine de ciencia ficción. Las cintas originales dejaron tras de sí alguno de los momentos y las frases más míticas de la historia del cine, y demostraron dos cosas: cómo da un giro de guión magnífico al final de la cinta; y cómo continuar una saga perdiendo cada vez más el norte en un sinfín de películas que sentido tenían poco. Además, tenían a Charlton Heston molando mucho, y al Dr. Zaius, a quien todos queremos.

Por eso, no extraña que en una época de remakes fuera uno de los grandes objetivos. Tras un tímido intento de relanzar la saga hace ya 15 años, capitaneado por Tim Burton y que no cuajó demasiado (personalmente, me pareció una película aceptable, aunque no estaba ni por asomo a la altura de la original), volvió a reiniciarse la saga en 2011, pero esta vez con las cintas en orden cronológico real, y de este nuevo intento veíamos el estreno hace pocas semanas de su segunda parte, El amanecer del planeta de los simios, que nos reseñaba Adrián aquí.

martes, 2 de septiembre de 2014

El discurso del rey (2010)



“- Soy de la opinión de que inhalar humo provoca la muerte.
- Mis médicos dicen que relaja la garganta.
- Son idiotas.
- Todos ellos son caballeros.
- Entonces son oficialmente idiotas.”

Hasta 2010, Tom Hooper no existía.

A ver, entendámonos. El tío era un maestro en la realización de series y miniseries para televisión, algo que le valió incluso un Emmy. Su opera prima en el cine le consiguió algún que otro premio en festivales internacionales. E incluso había dirigido esa fabulosa miniserie protagonizada por Paul Giamatti para la HBO, John Adams. Pero a efectos prácticos, no fue hasta su tercer largometraje que el mundo en general conoció su nombre.

Y es que es normal, si el largometraje que presentas es El discurso del rey, y arrasa en unos Oscar tan reñidos que en ese año competían a Mejor Película Cisne negro, El luchador, Origen, La red social, Toy Story 3, o Valor de ley, por citar solo las más representativas de ese año. Y con esa competencia, de 12 nominaciones, la cinta de Hooper se llevó a casa cuatro de las grandes: Película, Director, Actor y Guión original.

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