-Dicen que tu prodesor tiene un pequeño problema con el alcohol.
-Ese es solo uno de sus problemas.
Cada
año Woody Allen regresa a nuestras salas de cine con una nueva
película. Es una cita obligada donde su nombre vuelve a la boca de
todos, se repasa su extensa filmografía y nos quitamos de nuevo el
sombrero ante él aunque nos haya decepcionado, cosa que últimamente
hace con cierta frecuencia.
La
pregunta es, ¿Woody Allen que quiere a estas alturas? Cuando se
tiene su currículo, su estatus y el pesimismo sigue presente desde
hace cuarenta años, no hay más razones para trabajar en un nuevo
guión que simplemente mantener el cerebro y su creatividad en
funcionamiento. Tiene sus inquietudes, se aburre en su casa y para
salir del tedio decide escribir un guión y rodarlo. En su favor
podemos decir que es loable su pasión por el séptimo arte y su
constancia creativa. Además no tiene película mala, aunque muchas
veces se ve que necesita un año sabático para respirar y volver con
más energía.






