domingo, 2 de abril de 2017

The Fighter (2010)


¿Eres como yo? ¿Lo bastante bueno como para pelear con Sugar Ray? Yo nunca pude ganar. Pero tú tienes que hacer algo más. Tienes que ganar un título. Por ti, por mí, por Lowell. Es tu momento. ¿Entiendes? Aprovéchalo. Yo tuve mi oportunidad y no la aproveche. ¿Vale? Ahora sal al cuadrilátero recuerda toda la mierda que has tenido que tragar. Toda la mierda que hemos tragado todos estos años y suéltala en el ring cuando salgas. El combate es tuyo
 
Pocos deportes han sido tan cinematográficos como el boxeo. Tenemos ejemplos de todo tipo: desde biopics como el de Ali protagonizado por Will Smith o Toro Salvaje de Martin Scorsese y actuado por Robert de Niro, a dramas ficticios como Million Dollar Baby de Clint Eastwood.

En Yo Me Bebo Tu Batido somos conscientes de ello y por eso tenemos pensado hacer un ciclo de cine sobre boxeo. Esperamos ser capaces de hacerlo –la constancia nunca ha sido nuestra gran virtud– al igual que pensamos seguir con nuestro repaso a la saga de Alien. Pero bueno, dejemos los planes de futuro y centrémonos en la crítica de The Fighter.


Dicky hizo besar la lona al mismísimo Sugar Ray. Pero ya han pasado sus días de gloria y ahora solo es un yonki que, junto a su madre y el resto de la familia, trata de llevar a su hermano Micky a sobresalir en el boxeo, haciendo más mal que bien. Todo cambia cuando Micky conoce a Charlene, una camarera de bar con carácter que le hace luchar por sus propios intereses y a encararse con su propia familia.
 
Entre el Joker y Bane, Bale perdió toda la masa muscular de Batman para volverla a recuperarla
La película en si no es original. Se junta la estrella acabada del boxeo que ha sido víctima de sus excesos y la estrella incipiente con potencial que no logra despegar debido al drama que le rodea. Sin embargo, la película no se limita a cumplir, sino que consigue sobresalir con grandes momentos como el de la emisión del documental de HBO sobre Dicky y un grandísimo y emocionante combate final.

Lo que más destacan son los actores. Tenemos unas actuaciones verdaderamente magníficas. Mark Whalberg hace uno de sus mejores papeles como Micky, ese boxeador opacado por su hermano al que sigue reverenciando a pesar de la decepción continúa en la que se ha convertido. Pero es cierto que su interpretación queda desapercibida por el grandísimo trabajo de sus compañeros de trabajo.

Mark Whalberg empleando un truco de ligar que le recomendó Michael Bay
Christian Bale volvió a bajar de peso de forma significativa para el papel de Dicky. Posiblemente el mejor papel de su carrera. Por la parte femenina también cayó Oscar, por el que lucharon Amy Adams –ya va siendo hora que dejen de ningunear a una de las mejores actrices actuales, como ocurrió en la pasada edición–, que hace un gran actuación no siendo solo una cara bonita o un apoyo al protagonista, sino funcionando como un motor más de la trama; y quien finalmente se llevó el galardón, la veterana Melissa Leo, haciendo de la intrigante madre y manager de sus dos hijos boxeadores. Otra gran actuación aunque, en mi opinión, la estatuilla pertenecía a la protagonista de La Llegada.

David O. Russel es un director de gran talento que en muchas de sus películas se desvía del rumbo y se pierde totalmente en su ego. En cambio, aquí se muestra más controlado pero sin perder en ningún momento su calidad cinematográfica. Logra crear grandes escenas, implantar su sello personal en el manejo de la cámara y narra la película sin excesos y sin perderse por el camino. Posiblemente la película más redonda que ha conseguido rodar.
 
Mark Whalberg creyendo en el fitness
La historia se basa en sucesos reales. De hecho, en la escena final vemos a los dos hermanos hablando entre ellos. El guión consigue dar fuerza a todos sus personajes y que todos tengan su momento sin perder el rumbo de la historia, que no es original pero consigue desmarcarse aprovechando las virtudes y el trabajo de sus intérpretes.

Como es habitual en Russel, la música tiene un gran protagonismo en la trama, especialmente con Here I Go de Whitesnake justo antes del combate final cuando Dicky y Micky recuerdan todo lo que han tenido que pasar antes de llegar hasta ahí. 
 
The Fighter es una película que seguro que se vio influida por The Wrestler, aparte de todas las películas de boxeo habidas y por haber, incluyendo la archiconocida Rocky. Sin embargo, consigue coger las reglas de siempre y a la vez ser una gran película de entidad propia.

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¿Tengo que ver esto?: Sí, si te gustan las películas de boxeo y los grandes dramas.

¿Cuál es el mejor momento?: Cuando la HBO emite el documental sobre Micky.

¿Dónde debería ver esto?: En un gimnasio

Me ha gustado, ¿dónde hay más?: La opción más clara es la película de más éxito entre las películas de boxeadores: Rocky. Tanto las dos primeras de la saga como Creed.

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