Mi
nombre es Lee Gates, el programa es Money Monster. Sin riesgo, no hay
recompensa. ¿Debo vender ¿Debo invertir? Échenle pelotas.
La
crisis económica provocada, entre otros factores, por la estafa
perpetrada por bancos y diversas entidades financieras es un hecho
que el cine tenía que reflejar. Martin Scorsese rodó el viaje de
drogas y vicio desenfrenado que vivió Jordan Belfort - interpretado
de forma magnífica por Leonardo Di Caprio - en El Lobo de Wall Street. Otra obra mucho más rigurosa aunque también
transgresora, con escenas donde Margot Robbie te explica las complejas
clausulas de las hipotecas en un jacuzzi, fue La Gran Apuesta.
Money
Monster pretendía incorporarse a ese club de películas sobre la
crisis que impactan en el gran público debido a recursos narrativos
atípicos. Por ejemplo, ver a George Clooney boxeando como Rocky para
dar comienzo a su programa sobre economía. La película consiguió
llamar bastante la atención cuando se estrenó pero se ha ido
difuminando durante su paso por la cartelera. Posiblemente porque ver
a Clooney como presentador teatralizado es un potente
punto de partida, pero luego tienes que profundizar. Money Monster
se queda en la superficie y se convierte en un producto del montón
capaz de entretener pero sin resultar soberbia.
