viernes, 17 de marzo de 2017

El Balcón de las mujeres (2017)



Yo recé mucho a Dios. Fui la persona que más pesada que haya habido. Pero finalmente no sirvió de nada. Entonces me di cuenta que Dios está por encima de las cosas personales. Él te creo, y te dio un cerebro y un brazo fuerte para actuar.

Desde sus inicios en la Atenas Clásica con las obras teatrales de Aristofanes la comedia ha sido una de las principales formas de protesta ate las injusticias sociales. La comedia es una forma de ser ácido y crítico llegando a un público masivo. El Balcón de las Mujeres lo sabe y por eso decide combinar las escenas divertidas con la protesta y la reivindicación social.

Los ultraortodoxos en Israel – que son conocidos como jaredíes – son una sector de la población que se limitan exclusivamente al estudio de la Torá a la que siguen al pie de la letra. No trabajan en Sabbath – muchos ningún día y necesitan las subvenciones del gobierno para sobrevivir – y obligan a las mujeres que conserven el recato. Es un gra problema social en Israel por el fanatismo social  de una casta numerosa que quiere condicionar al resto a vivir como ellos consideran.

Este fanatismo es el objeto de crítica en El Balcón de las Mujeres. Una comunidad sufre la desgracia de ver como su sinagoga se derrumba mientras su rabino va perdiendo facultades mentales. Pero otro rabino más joven aparece y, gustoso, paga la reforma de la sinagoga. Pero sin balcón de mujeres, a la vez que amedrenta a las mujeres para seguir una vida de recato según los jaredíes y excluidas de los hombres.



El rabino es bastante carismático. Los hombres agradecen su generosidad y deciden obedecerle por miedo a contrariarle. Ellas también están asustadas ante sus proclamas y muchas siguen sus órdenes. Pero poco a poco se van volviendo a unir para luchar contra este agravio.

Etti es el alma de la película. Ella es la que muestra en todo momento dignidad frente al rabino. No duda en sus decisiones como cuando se enfrenta a él para llamar a un electricista en una festividad contra su orden de no llamar gentiles para no desacralizar la fiesta. Para ella sus conviciones y los lazos de la comunidad son primordiales.

Su marido es la otra cara de la moneda pero tiene más rasgos en común. Sion es una buena persona. Él cuida del rabino enfermo, quiere a su familia y trata hacer lo correcto. Es como el resto de hombres de la comunidad, no son malas personas pero se ven atraídos por la labia y el fanatismo que tiende a ayudar a desplazar los problemas de uno mismo fuera y los ritos los ocultan.



El guión es de Sholomit Nehama y tiene la gran virtud de dramatizar lo justo y necesario. En vez de buscar crear la trama en base a un exceso dramático vemos que todo se desarrolla en un ambiente cotidiano y con pocas estridencias. Y eso no resta ni un ápice al poderío del mensaje ni a la crítica, además de tener la capacidad de crear escenas poderosas que lleguen al espectador.

El guión es simpático. Los personajes suelen caer más o menos bien y no tienen maldad. No busca situaciones de comedia extrema sino que se centra en situaciones corrientes. Los problemas también son similares. Solo hay que recordar la polémica del autobús de Hazte Oír para ver que el extremismo religioso sigue moviéndose actualmente en nuestra vida.No es necesario irse al extremo.



La dirección corre a cargo del debutante Emil Ben Shimon. La dirección es bastante correcta. Recrea bastante bien la calidez del barrio y la vida en sus calles. Apenas hay problemas de debutante y no tiene mal estilo en los planos.

Al final uno sale de la película con una sonrisa en la boca debido a la simpatía y la campechanía de los personajes y el final feliz. Aunque también se puede observar como el rabino fanático siempre encontrará nuevos fieles con los que rezar e influenciar. La comedia sigue girando pero con ella no debemos olvidar la crítica porque ella tmabién gira igualmente.
 
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¿Tengo que ver esto?: No está mal para pasar un buen rato mientras te cuetnan una buena historia.

¿Cuál es el mejor momento?: El enfrentamiento en la cena a oscuras.

¿Dónde debería ver esto?: En una sinagoga.

Me ha gustado, ¿dónde hay más?: De cine israelí hablamos de la violenta y siniestra Big Bad Wolfes aunque se parecen lo mismo que un huevo a una castaña. De comedias sobre religión recomendaría Dogma.

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