miércoles, 11 de julio de 2012

Sherlock Holmes: Juego de sombras (2011)


- ¿Qué ves?
- Todo. Esa es mi maldición.

Ahora mismo, en alguna parte del mundo, hay alguien haciendo una adaptación de Sherlock Holmes. Es un personaje que se presta a todo tipo de cambios: donde el original de Conan Doyle era un fumador increíblemente perspicaz, el Sherlock de Guy Ritchie es una combinación de Indiana Jones, James Bond y Mortadelo.

Mejor dicho: este Holmes es Robert Downey, Jr. Este hombre tiene que ser el tipo más carismático de todo Hollywood, y consigue que la gente vea sus películas aunque es casi evidente que no está interpretando, si no siendo el mismo. Y esta segunda entrega de Sherlock Holmes es una sucesión de escenas absurdas y cómicas al principio, al estilo de los años treinta (con un Sherlock disfrazado de mujer incluido), para convertirse en algo más oscuro al final, con unos decorados magníficos y un ambiente sombrío fantásticamente conseguido.
Pero aquí, Sherlock se enfrenta nada menos que al profesor Moriarty (Jared Harris), su archienemigo y probablemente una de las pocas personas en el mundo con las que le merece la pena retarse. Moriarty está caldeando el ambiente en Europa para que estalle una guerra entre Francia y Alemania y así hacerse rico al tener el poder sobre "las armas y las vendas".

Holmes tiene que apañárselas para que Watson (Jude Law) le acompañe esta vez, porque ahora es un hombre casado. También les acompaña una pitonisa gitana (Noomi Rapace) cuyo hermano está en las manos de Moriarty, y cuentan con la inestimable ayuda de Mycroft (el siempre admirable Stephen Fry), el hermano de Sherlock.

Los que criticaban la primera parte por haber convertido a Sherlock en un superhéroe que se mete en peleas (y las gana), dispara como John Wayne y se mete en líos mucho mayores que los de su equivalente literario; van a seguir insatisfechos. Pero el film obliga al público a suspender su actividad mental, a no intentar seguir los razonamientos de Holmes, básicamente porque no estamos a su nivel.

Y comparando en este caso con el Sherlock de la BBC (del que yo confieso ser fanático), que intenta mantener a la audiencia informada sobre cada paso que da, aquí el crimen se resuelve en un par de descubrimientos nimios y definitivos que al parecer han estado todo el rato en la mente de Holmes pero de los que nunca se nos ha informado, de forma similar a la primera película. Eso es una pega importante: no se puede tener a una persona pegada dos horas a una pantalla para decirle al final que todo tenía que ver con que alguien tenía un libro de horticultura en su despacho.

En cualquier caso, la película efectivamente es capaz de tener a una persona pegada dos horas a una pantalla, y eso es algo difícil de conseguir. Tal vez se haga algo larga hacia el final, pero cuando el misterio tiene tales proporciones no conviene tampoco destriparlo muy deprisa.

Como colofón, creo que aunque Guy Ritchie ha sido muy criticado por lo que le ha hecho al personaje, consigue aportar bastante estéticamente, y también nos ofrece escenas interesantes, como en las peleas de Holmes en las que analiza perfectamente cada uno de sus movimientos antes de efectuarlos (también presentes en la anterior película), y la fantástica batalla final en la cascada entre Moriarty y Sherlock, que acaba como todo buen fan de Sherlock Holmes sabrá.

"Sherlock Holmes 2" es tal vez mejor película que su predecesora, y sigue siendo entretenida y adictiva aunque para muchos el lavado de cara que se le ha hecho al personaje sea excesivo.

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LO MEJOR: Downey, Jr. está genial como siempre. El elenco en general es colosal. También me gustó que la última escena de la película es exactamente igual a como yo la habría escrito. Es algo narcisista, sí.

LO PEOR: Si bien no me importó que este Holmes sea un semi-dios, la audiencia tiene demasiados pocos datos para seguir sus razonamientos. Sé que es adrede, pero dificulta la comprensión y hace que la revelación final sea lo de menos.

VALORACIÓN: 7,25/10
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Tráiler en español

1 comentario:

  1. La primera me encantó, esta aún no la he visto. Coincido en que las escenas en las que analiza la pelea son brutales, y en que Stephen Fry es siempre genial.

    Por otra parte, solo hay dos actores capaces de pasearse por la pantalla sin actuar, haciendo de ellos mismos SIEMPRE y logrando que veas sus películas. Uno es Downey Jr. y el otro, también mencionado en el artículo, es John Wayne. Y por eso son tan geniales.

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